
Los premios
Ig Nobel son una ceremonia de premios estadounidense que parodia a los verdaderos premios Nobel
que se entregan en Suecia cada año. Esta ceremonia, si bien mantiene
cierto tono paródico y de entretenimiento, también da lugar al
reconocimiento de ciertos
inventos,
experimentos o
descubrimientos que poseen cierto valor para la ciencia y el conocimiento; el lema de la ceremonia es premiar proyectos que "
primero hacen reír y luego pensar".
En esta ocasión les traemos una lista con algunos experimentos que han sido galardonados en
esta ceremonia y sin duda destacan por su particularidad o rareza, pero
también por su capacidad para honrar la imaginación y la
experimentación en el área de la ciencia alcanzando resultados
sorprendentes e inesperados.
La rana que levita

El científico holandés
Andre Geim, quien ya cuenta con su propio Premio Nobel de física
gracias
a su trabajo con el grafeno, tuvo antes, sin embargo, una distinción
con premio Ig Nobel (también en física) por su experimento que
consistía en hacer levitar una rana mediante imanes. Lo innovador de
este experimento fue que descubrió la posibilidad de que un organismo
vivo posea
propiedades diamagnéticas (es decir, que
pueda ser repelido por un imán) sometido a un campo magnético en
condiciones normales y a temperatura ambiente. Llevó a la conclusión de
que todo organismo puede ser magnetizado debido a la presencia de la
magnética molecular.
La pulga atlética

Un
grupo de veterinarios franceses obtuvieron el reconocimiento por este
experimento en el año 2008. Este consistió en introducir una determinada
cantidad de
pulgas de la misma especie en un tubo de 9
centímetros de diámetro, y variando la altura del mismo desde 1 a 30
centímetros a razón de 1 centímetro cada vez, dejando registro de la
cantidad de pulgas que lograba saltar hacia afuera del tubo. Durante
todo el experimento se comparó el desempeño de pulgas que habitaban en
perros con pulgas que habitaban en gatos, y se llegó a la conclusión que
las primeras saltan más alto.
El escarabajo confundido

Los entomólogos australianos Darryl Gwynne y David Rentz llevaron a cabo un experimento en el año 1983 sobre una especie de escarabajo que
demostró que este tipo de insecto intentaría copular con una botella de
cerveza vacía de color marrón confundiéndola con una hembra de su
especie, mientras que, sin embargo, ignorará completamente una botella
de vino de otro color o cualquier otra botella. Este experimento obtuvo
el
premio Ig Nobel de biología en el año 2011.
La vaca sin nombre

Este
experimento intenta echar luz sobre la influencia ejercida en el
comportamiento animal (en este caso particularmente la vaca) por la
acción e intervención del hombre. Basado en otros experimentos
científicos que sostenían que la principal respuesta del ganado ante la
presencia del hombre es el miedo, dos científicos de la Universidad de
Newcastle demostraron que las
vacas que son llamadas por su nombre dan más leche que las vacas que no tienen nombre alguno.
Estos son sólo algunos de los muchos experimentos que se han
realizado que involucran al mundo animal. Habitualmente se puede pensar
que los experimentos con animales pueden llegar a ser crueles (y algunos
lo son) debido al famoso mito del "ratón de laboratorio"
y a que muchas veces se llevan a cabo toda clase de pruebas que no
garantizan la supervivencia del animal, pero estos que vimos recién
parecen ser bastante simpáticos.
Fuente: ojocientifico
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